






















Es el carácter de tu empresa. Igual que una persona se reconoce por cómo habla, viste y se comporta, una empresa se reconoce por su logotipo, color, tipografía y tono. Todo junto, no por separado.
El hueco que ocupas en la cabeza de tu cliente. Si alguien tiene que pensar mucho para explicar qué haces, tu posicionamiento no está claro.
La respuesta a la pregunta «¿y por qué tú?». Es lo que te hace elegir frente a alguien parecido.
Que todos los soportes suenen a la misma persona. Si tu web habla de una manera y tu presupuesto de otra, el cliente desconfía sin saber por qué.
El logotipo es el nombre escrito con un diseño propio. El isotipo es el símbolo sin texto. El imagotipo combina ambos. Es como la firma: puede ser solo el nombre, solo la rúbrica o las dos cosas.
El vestuario de la marca: los colores que usa siempre. Si cada día se pone otro, nadie la reconoce.
La voz escrita de la marca. Dos empresas pueden decir lo mismo y sonar muy distinto según la letra que usen.
Cómo habla tu empresa. Es la diferencia entre atender el teléfono con cercanía o con frialdad.
La gramática visual: unas pocas reglas con las que se pueden decir muchas frases sin salirse de la marca.
Las normas de la casa: qué se puede hacer con la marca y qué no, para que todos la usen igual.
Un chequeo: se revisa cómo está la marca y se decide qué hacer. Es el primer paso y se descuenta del proyecto.
Repintar y recolocar los muebles, sin derribar paredes. Se mantiene el concepto y se ordena lo que no funciona.
Una reforma integral de la casa. Se cambia el concepto porque la marca ya no representa a la empresa.
La escritura de propiedad de tu marca. Sin ella, otro puede usar un nombre o un logo parecido. Un logotipo genérico puede impedirlo.
El árbol genealógico: qué es la marca madre y cuáles son las submarcas, y cómo se relacionan.
El nombre de la marca. Es lo primero que se pronuncia de ti, como tu apellido, y es difícil de cambiar.
La lista de la compra antes de cocinar: lo que se necesita y lo que se quiere conseguir, escrito antes de empezar.